Conversación en la mesa del lado
Hoy decidí cuidarme. Curiosamente los sábado, cuando no tengo que ir a ninguna parte, ni obligaciones de trabajo, mi cuerpo salta de la cama sin dificultad a las 6 am. Me paré, caminé con los perritos, me tomé dos cafés, y leí. Después me fui a desayunar algo rico de lo que tenía antojo, llevé a Capitán para que me acompañara y tomaramos el sol los dos. Me encontré en la terraza con el ex de una amiga y su nueva novia, él decidió taparse la cara como pa no verme, y su perrita se alteró con Capitán, saltó de la mesa y le tiró el jugo de naranja encima. Sonrió de ladito, apenado. Me dió risa, pero disimulé. Me concentré en mi té, mi libro, y el solecito. Luego, en mi casa, llegó la canasta , la dejé en la cocina y me fui a esperar la cita con mi acupunturista tomándome una agua aromática con plantas de la luna. Todo muy cool, muy zen. Luego de mi sesión de casi dos horas, en las que no logré conectarme con otra dimensión porque tengo el cuello hecho pedazos del dolor, fui a almorzar...