El fin de un clan...
En estos días ando leyendo más de lo habitual...el motivo es mi terrible insomnio que ya no sé si responde a la menopausia, el estres, mis múltiples, simultáneos, exasperantes y angustiantes diálogos mentales, o a la herencia del mal dormir de la que hablaban mis tíos y algunas de mis primas. En el club del lectura al que me anoté hace un par de años, estamos leyendo una serie de libros de escritoras centro americanas con los que me he enterado de los episodios más espeluznantes de la historia de esta pobre humanidad, en esos casos es real, agobiada y doliente. Luego me pregunto por qué no duermo... En fin... En uno de esos libros, una de las autoras habla de su exilio, de lo que queda en el país de origen cuando uno decide (o lo obligan) a marcharse... En sus reflexiones, esta mujer se refiere a las "amistades familiares heredadas de generación en generación" . Esa frase me pareció linda, la anoté en este blog que tengo abandonado, y que hoy retomo porque necesito nuevamen...