Verdades a medias
Si hiciera un perfil honesto en Bumble tendría que decir que tengo joroba de camello por la mala postura. Debería poner una foto en la que se vean las profundas entradas y el poco pelito que me queda, las arrugas en el cuello y poner en mi descripción que soy una persona adicta al trabajo.
Debería - seguramente- también contar que quiero más a mis perros que a muchas de las personas de mi familia, que me caen mejor muchos desconocidos que varios de mi propia sangre, y que a pesar de eso los extraño desde que tengo memoria, porque aprendí a vivir en clan, pero vivo huyendo de ellos porque me siento rarita en sus reuniones.
Debería también contar que me gusta tomar cerveza - incluso entre semana - y que por eso no me baja la barriga. Eso sí, nunca más de dos o tres cervezas a la semana, porque los guayabos me son cada vez más insoportables y disfruto, profundamente, los viernes en la casa arrunchada temprano en compañía de mis perros.
Sonaria contradictorio, pero, debería describir que me gustaría alguien para compartir los viernes a las 3 pm para hacer planes, y los domingos a las 5 pm para aplacar la angustia del domingo, y sacar a los perritos acompañada, para que no me den tanto miedo las sombras del comienzo de la noche, o de la semana ...
Seguramente, debería contar que soy adicta al trabajo, aunque ya lo haya dicho, pero que no lo disfruto como antes, que me canso horriblemente y ya no me parecen interesantes muchas de las cosas que hacemos.
En honor a la verdad debería confesar que no como nada después de las 7 pm, y que mejor no me inviten a cenar, porque si cómo tarde duermo mal... que para relajarme veo series como Chernobyl, y que los sábados y los domingos por la mañana el sonido que prefiero es el canto de los pájaros y no tener que ver a nadie. Para que no se lleven una sorpresa desagradable, debería contar que tengo una adicción al celular, diagnosticada por mi sobrino, y que él, su hermana y mis perros, serán los únicos que podrán disfrutar lo poco que deje en este mundo, porque a ningún marido pienso regalarle nada. Y que me pienso gastar lo que más pueda en vida y en viajes. Así sean a la esquina a comprar empanadas.
En esa misma línea debería ser honesta y pedir que quien no tenga estabilidad financiera siga su camino porque yo ya viví eso de mantener a un marido y eso es un mal negocio emocional y financiero.
Si fuera totalmente transparente diría: "mujer de 48 años bastante confundida aún con varios temas de su vida, pero con muchas claridades en otros", si me vienes a acompañar todo bien, si me quieres solucionar la vida sigue tu camino porque pa eso estudie con monjas y ya tuve mi dosis de esa huevonada.
Podría decir también: "si no me gustas y no hay química pues lo siento pero no pasará nada porque esa clase también ya la tomé y no tengo ganas de andar complaciendo a nadie".
Si yo dijera eso, y dos o tres cositas más que acá no contaré por pudor y porque no quiero tampoco confesarles todo, creo que no habría ser humano que me diera un like, y menos si supieran que luego cuento todo en este blog, que leen mis fieles y más queridos 37 lectores.
Tampoco contaría que he tenido tres maridos y que a los tres los mate, emocionalmente hablando, y que gracias a ellos soy hoy la señora soltera que soy, y que veo difícil volver a vivir en compañía porque la soledad me sabe y me huele rico. Aunque realmente, sí sería rico tener a alguien con quién compartir ciertos momentos de los días ... Sin tantas condiciones y solo poder ser uno, sin pensarse tanto.
Si tienen consejos para mi nuevo perfil en la app de citas, bienvenidos, quien mejor que ustedes para opinar.
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