Verdades a medias parte II
Anita siempre dijo, y casa ve le encuentro más razón, que las parejas no son para hacernos felices, sino para hacernos conscientes.
Como les anticipé estoy entre que si y no con una app para conocer gente, y el ejercicio ha resultado, por decir lo menos, interesante para reflexionar. Creo que incluso, estar en ese juego, me ha permitido reformular mi lugar de enunciación frente a este blog, porque claro, al estar conociendo tanta gente nueva, hay que contar la vida propia, y me doy cuenta que mi relato no es el mismo de hace unos años. Es decir, la persona que narra su vida hoy, no parece la misma que la naraba cuando comencé este ejercicio terapéutico, y pues, gracias a todos los Dioses, eso quiere decir que he logrado moverme de ciertos lugares incómodos, conquistar nuevos lugares cómodos e incómodos y revisitar mis rincones oscuros, tal vez con más luz y claridad. O por lo menos algunos días así lo logro.
En Lima me he hecho una vida muy aburguesada. Vivo en un barrio lindo y Gomelo, en el que seguramente no viviría en Bogota, o en otra ciudad con códigos sociales más familiares para mí. Pero este apto ha Sido un espacio acogedor y barato donde pude llegar con mis perritos a vivir esta experiencia. Me gusta mucho salir temprano a caminar porque hay Miles de pájaros en los antejardines y los parques. Siempre pienso en la cantidad de energía monumental se necesita para vestir de verde este desierto. Lo cierto es que entre esos ficus maravillosos y la diversidad de los jardines limeños viven una infinidad de pájaros bellísimos que acompañan mis mañanas y mis tardes.
No me acuerdo porqué comencé a hablarles de los pájaros
Pero quiero hablar de una charla del alma rinchen que dice de que se trata tu valor
Mi proyecto principal en este momento, soy yo misma, no es mi trabajo, no es un proyecto laboral o económico, soy yo, y creo que eso es así desde hace un tiempo.
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