Entradas

El arte de la Conquista

Hay algo muy importante en la vida y es aprender el arte de la conquista, de la conquista de uno mismo, de la conquista de las propias emociones. Vivimos en un mundo inestable, cambiante, en una realidad donde la impermanencia es el único principio de la vida, lo único cierto es que este mundo cambia, que la gente viene y se va, que nos vamos a enfermar, que nos vamos a morir, unos primero, otros después. Un mundo donde el arroz se quema, las personas nos traicionan, los aviones se caen y se mueren los papás, y todo esto y nada de lo anterior es (o debe ser) una tragedia, porque la vida es así y así es perfecta. Y si nos quedamos esperando que alguien venga y nos conquiste, pues nos jodemos. Crecemos pensando que la felicidad y la paz están en otro lugar, en otro momento, con otras personas. Pasamos la vida agotados, desgastados y acongojados buscando la felicidad debajo de las alfombras, en el ayer que ya no es, en el mañana que no conocemos. La vida se nos escapa tratando de retener ...

¡Cuídate!

Imagen
Prenez soin de vous... La artista francesa Sophie Calle recibio hace unos años un mail de ruptura (de su pareja) en el que al final le decía esta frase: “prenez soin de vous”, que traduciría cuídate. La reacción de Sophie ante esta indigna despedida fue enviar la carta a 107 mujeres artistas para que la reinventaran, explicaran, transformaran y/o destrozaran, para que ella pudiera ayudarse a entender y darse el tiempo que necesitaba para terminar de romper a su ritmo y entender lo que esas palabras representaban... Cuídate... Me indigna esa cobarde manera de terminar una relación y me genera varias preguntas, ¿acaso sin la compañía del macho esta hermosísima mujer no sería capaz de hacerlo, cuidarse a sí misma? Cuídate, ¿acaso esta hermosa y talentosa mujer no sabía cuidarse y requería del cuidado de su amante?  Me sorprenden estas cobardes despedidas, yo lidie con un insignificante mensaje de WhatsApp que decía: “Hasta pronto”. Desde ese día he pasado por tormentas y días de epi...

Julio

Cuando llegué al pueblito Montemariano me ubiqué en la casa de la enfermera del pueblo quien alquilaba camas en habitaciones compartidas con otros expatriados Colombianos que nos arriesgamos a llegar a vivir a ese pueblito polvoriento. En la casa había dos perros, Julio y Vencedor (un perro Husky Siberiano que vivía con problemas de piel por el excesivo calor). Julio era un perro amarillo, criollo, amoroso como ningún otro ser que haya conocido. Julio era amor. Le pusieron Julio porque nació en ese mes y nadie lo cuidaba muy bien, le tiraban sobras del almuerzo de todos y de eso se alimentaba. Cuando yo llegué, como siempre he amado a los animales, me dediqué a ocuparme de él y otros 5 perros que vivían allí. Los alimenté, los vacuné e incluso los mandé operar para reducir el número de perritos abandonados en las calles, flacos, esqueletos tristes que recorren aún las calles de los pueblos de Macondo. Esa es una característica que nunca logré acomodar en mi corazón, el extremo descuido...

Las cuatro fiestas

Imagen
La primera fiesta es la noche de las velitas, me gusta mucho cómo se celebra en la costa caribe esta fecha, en la madrugada del 7 de diciembre salen a la puerta de las casas todas las familias a prender velitas, toman chocolate, comparten, y en los pueblos la gente acostumbra a dar una vuelta para ver la iluminación que ponen en los sitios públicos y en las demás viviendas. Es una fiesta que dura un par de días, con el paso de las horas las familias y amigos comienzan a reunirse, a echar ron, a poner música más fuerte y así se decreta el inicio de las fiestas de diciembre.  La segunda fiesta es la celebración del 24, las familias se reúnen y no pasa nada muy distinto a lo que ocurre en el resto del país. Hay cenas, todos beben, cantan, comparten regalos, rezan la novena, nace el niño dios, la celebración religiosa se convierte en bacanal pagano bañado en ron, aguardiente y música a todo timbal en cada casa.  La tercera fiesta es la celebración del 31, esta fiesta dura un p...

Caminando

Hace tres meses estaba un sábado sentada en esta misma silla muy angustiada, muy descontrolada, muy preocupada, muy triste, muy desesperada. Hoy estoy mucho más tranquila y eso se debe a que el tiempo cura muchas cosas, al efecto de la terapia, a los buenos amigos que me acompañan, a la reunión con mi familia, a algunas decisiones que he tomado, y sobre todo, se debe a la aceptación. Sigo triste, la tristeza sigue allí, en el corazón, pero no siento que mi vida se me escapa de las manos. Hoy no, hoy estoy mejor, y eternamente agradecida con la vida, el universo y las circunstancias que me tienen aquí, disponiéndome a salir a caminar. Me encanta caminar, siempre ha sido así, desde niña camino, me muevo, subo y bajo montañas, en una salida de esas conocí a mi amigo Stefan, con quien durante años hemos seguido caminando, subiendo y bajando otras montañas, echando paso en discotecas y casas de amigos, subiendo y bajando por las calles de Bogotá, pero sobre todo caminando la vida, que es lo...

Karen y el amor...

Imagen
Estoy cada vez más convencida que la vida nos pone constantemente a prueba, que nada pasa por casualidad y que todas las personas que llegan a nuestras vidas vienen a cumplir una misión, son mensajeros que nos traen aprendizajes. También estoy cada vez más segura de que todo en la vida, cada cosa que nos pasa, pone a prueba nuestras debilidades para ver qué hacemos con ellas. Creo que, como me lo trataba de explicar Anita hace años, las parejas llegan a nuestras vidas no para hacernos felices, sino para hacernos conscientes...hemos llegado a uno de los asuntos espinosos de mi vida, la vida amorosa y de pareja de Karen. Este es un terreno espinoso y complicado, de hecho, es la razón de ser de este blog pues lo comencé como parte de un ejercicio terapéutico después de una ruptura muy difícil con mi marido montemariano. Este es un episodio muy complicado de mi vida y sobre todo de mi psique, lo he abordado desde varios ángulos y hoy, será por la luna llena y por otras historias en las que...

Las múltiples versiones de la sanación

¿Qué quiere decir sanar?  Sanar puede significar muchas cosas, sanar el cuerpo, sanar una dolencia física, sanar el alma, sanar una relación, sanar las heridas. Sanar es un proceso que en cualquiera de estas opciones implica un reconocimiento de que algo va mal, que algo duele, que algo no está acomodado en el lugar que es. Hay algo que está desajustado, descuajado, desacomodado, que duele, que pica o que incomoda, y eso se debe sanar. Si las cosas no se sanan siguen doliendo. Si las cosas no se acomodan siguen incomodando... si no buscamos soluciones, nos quedamos estancados o adoloridos, incómodos e innecesariamente atascados en la "comodidad" de una situación conocida. Porque yo sí creo que hay dolores que logramos acomodar de manera que no se vean mucho, que no duelan tanto, pero que nunca sacamos a la luz y en la sombra siguen estorbando. Sanar es un proceso que implica enfrentarse a esa incomodidad y darle paso a otro estado físico y mental, y sobre todo otro estado del...